New Yields Solutions LTD

Tu jardín ecológico en casa    

3. Gran desarrollo radicular.

Gracias al sustrato desarrollado, la planta consigue elaborar un sistema radicular, que si ya sorprende por la cantidad de raíces generadas, nos llega a dejar con la boca abierta cuando estudiamos la estructura establecida en el cepellón.


No es normal tal producción de capilares, ni tampoco la ramificación tan exuberante de la raíz primaria, como podemos observar en las siguientes imágenes.

Si os fijáis, al sacar todo el conjunto, los capilares tienden a quedarse anclados en las piedras cannalíticas, en vez de distribuirse entre ellas como pasa con la arlita o las mezclas de perlita con vermiculita.

 

Es como si cada piedra individual fuera una fuente de nutrientes. Es decir, como si tuvieras miles de micromacetas dentro del contenedor, y el sistema radicular así lo interpretara. De manera que su "hidrotropía", se homogeniza al no existir puntos ni zonas con mayores concentraciones de humedad, por lo que no hay una dirección establecida a seguir. Cada vez que un grupo de capilares alcanza una piedra de Cannalita, la coloniza y ahí se queda.

En éste tipo de expansión radicular, tiene mucho que ver la especial estructura físico-química de la Cannalita, que se asemeja mucho a algunos armazones de porosidad fractal.

Por otro lado, queda claro que cultivar en Cannalita viene a ser en realidad un hidropónico puro y duro pero sin la complejidad de este tipo de sistemas. Y de ahí la afirmación de cultivando en la misma, deja de existir la relación entre el volumen del contenedor y el tamaño de la planta. O sea, que como el sistema radicular se desarrolla a lo bestia tirando capilares por todos lados, y además las piedras se encargan de oxigenar, regular pH, temperatura, etc., la asimilación de nutrientes debe ser cercana al 85%. Algo muy difícil de igualar…

Para más inri, ese porcentaje se establece como media durante TODO el ciclo vital de la planta. Por eso, no es necesario tanto sustrato cuando utilizamos Cannalita para conseguir plantas tremendas o cosechar las autoflorecientes...

 

Resumiendo, cada "piedra" o elemento sólido de Cannalita viene a ser un centro independiente de procesamiento iónico, mientras que en el resto de sustratos conocidos, excepto la akadamia y la leonardita, es la masa del sustrato la que actúa como un "todo" nutricional. En cambio, la Cannalita es un conjunto de pequeños elementos independientes y autónomos, a la hora de procesar químicamente los nutrientes en forma de sales.

Pero además, su porosidad supera de largo a la de cualquier otro sustrato, exceptuando un aeropónico puro, que claro, no tiene porosidad. El caso es que las raíces se "simbiotizan" de alguna manera con las piedras cannalíticas, porque ellas también se benefician de las raíces, que las ayudan a mantener limpios sus poros y sus estructuras compactas, además de descargar algunos compuestos y aportar respiración...

 

Es también muy importante destacar la facilidad de reutilización del sustrato una vez realizada la cosecha. Cuando cortes tus frutos, podrás sacar todo el cepellón simplemente tirando hacia arriba del tallo central de la planta. Una vez en vilo, con unas ligeras sacudidas verás cómo se va separando tu preciado sustrato de las raíces ya vanas.

 

Queremos dar las gracias a Luis Hidalgo por su gran trabajo, gracias al cual hemos podido redactar este informe.