New Yields Solutions LTD

Tu jardín ecológico en casa    

5. Alto C.I.C. y liberación de nutrientes a demanda.

Las zeolitas comprenden un grupo de aluminosilicatos cristalinos e hidratados de aluminio, con cationes alcalinos y alcalino-térreos. Poseen una ordenación tridimensional (tectosilicatos), donde predomina una estructura abierta que les aporta gran capacidad para incorporar y ceder agua y cationes, sin cambios importantes en la estructura cristalina.


En la actualidad existen aproximadamente 40 tipos de zeolitas, y más de 200 tipos de zeolitas sintéticas (artificiales). La diferencia se encuentra en la fórmula empírica que describe a cada una de ellas, siendo la clinoptilolita la utilizada para fabricar Cannalita.


Esta elección se debe a una serie de criterios fundamentales, como son la pureza de la misma, y la facilidad de manipulación molecular (dopado), para adaptarla a un sinfín de aplicaciones. Su estructura está formada por una  red  tridimensional  de tetraedros  SiO4 y  AlO4,  con  los  átomos  de   silicio   y aluminio en el centro, y los oxígenos en los vértices.

Estos tetraedros (unidades fundamentales), se enlazan por sus átomos de    oxígeno    originando    estructuras poliédricas que constituyen  las  estructuras  secundarias.


La diferencia entre ambas unidades fundamentales, reside en el hecho de que la formada por el aluminio, presenta una valencia de "+3", frente a las cuatro cargas negativas que aportan los átomos de oxígeno.


Esto origina un exceso local de carga, que se compensará por los denominados cationes de compensación, como son K+(potasio), Ca2+(calcio), Mg2+ (magnesio) y NH4+ (amonio), tan necesarios para el buen desarrollo de nuestras plantas.

A esto se le conoce como capacidad de intercambio catiónico (CIC), o la suma de cationes (cargas positivas) que pueden ser adsorbidos por unidad de peso del sustrato. Es decir, la capacidad de retener cationes nutrientes e intercambiarlos con la solución acuosa., que evidentemente, dependerá del número de aniones (cargas negativas) que presenta el sustrato.


De esta manera, la “fertilidad” de nuestro sustrato será proporcional a este valor, por lo que interesa que sea lo más elevado posible.


En el caso de la Cannalita (1.5~1.9 meq/g), esta capacidad será función del grado de sustitución del  Si4+ por  Al3+ en la estructura del mineral. Cuanto más elevada sea esta sustitución, mayor deficiencia de cargas positivas presentará, necesitando más cationes alcalinos o alcalinotérreos procedentes del exterior de su estructura, para neutralizar su carga total.


También debemos destacar la especial afinidad de la Cannalita por atraer los iones amonio NH4+, uno de los principales responsables de provisión de nitrógeno al medio.


La acumulación se realiza dentro de su entramado cristalino, para después liberarlos de forma paulatina y a demanda mediante el fenómeno físico de la difusión (diferencia de gradientes de concentración de una sustancia entre el sustrato y la raíz). Esto optimiza el uso de fertilizantes, además de contribuir a la reducción en la contaminación de las aguas subterráneas en el cultivo en exterior debido a las pérdidas por escurrimiento y/o lixiviación.


Por supuesto para el caso que nos ocupa, mediante un procesado selectivo del mineral, éste puede ser usado eficazmente en el ámbito del cultivo: para mejorar suelos empobrecidos o para crear sistemas de plantación más “ecoproductivos”.